GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN.
Marco Conceptual: primeros apuntes
Gina Gogin Sias
18 Mayo del 2007.
Uno de los retos mayores de la comunidad mundial es el de la erradicación de la pobreza y las consecuencias que deviene de ésta. Para responder este reto se necesitarán nuevas tecnologías y nuevas formas de colaboración e interacción entre los actores socio-políticos y culturales que están implicados y comprometidos con este proceso de cambio social; utilizando además las formas, modalidades y medios de comunicación, a partir del conocimiento que se tenga del Público(s) al que queremos dirigirnos. Pues uno de los ejes centrales de este proceso es el acceso a la información. Sin embargo, para que la información sea útil para el beneficiario, debe convertirse en conocimiento. Sólo así será posible el aprendizaje, y el cambio de conductas.
El conocimiento y la información son factores esenciales para que las personas puedan sacar provecho de las oportunidades y desafíos que plantean los cambios sociales, económicos y tecnológicos; sobre todo aquellos que contribuyen a mejorar la productividad, la seguridad alimentaria y los medios de vida de las poblaciones menos favorecidas. Pero para que sean útiles, el conocimiento y la información deben ser comunicados eficazmente a las personas. Por eso la comunicación, como parte de los proyectos de desarrollo, debe posibilitar, entre otras cosas, el empleo de procesos y medios de comunicación destinados a ayudar a la población a intercambiar experiencias, encontrar bases comunes para la colaboración, y participar activamente en actividades de desarrollo y gestionarlas.
Una comunicación efectiva consiste en difundir información a públicos específicos, escuchar sus necesidades e inquietudes y responder apropiadamente. Ya sea que se esté discutiendo un proyecto específico o un programa de reformas más amplio -desde salud, educación o desarrollo rural hasta desarrollo del sector privado, o reforma financiera o judicial- la idea es construir el mayor consenso posible, mejorando para ello el grado de entendimiento público y promoviendo un diálogo informado entre todas las partes involucradas.
Aquellos programas de comunicación que son bien diseñados, y ejecutados de manera profesional, y que integran en programas de desarrollo un buen entendimiento de la realidad política local, así como del contexto social y cultural, pueden hacer la diferencia entre el éxito o el fracaso de un proyecto.
La Comunicación para el Desarrollo.
La comunicación para el desarrollo busca lograr un cambio en el comportamiento y hacer sostenible el desarrollo alcanzado. Pues todo proceso de desarrollo requiere de un cambio en el comportamiento de las partes involucradas.
La comunicación para el desarrollo es una herramienta eficaz que puede contribuir a lograr los objetivos y la sostenibilidad de los resultados de los proyectos de desarrollo. Informar, educar o elevar el nivel de conciencia son ingredientes necesarios de la comunicación, pero no son suficientes para que la gente cambie prácticas y comportamientos establecidos a lo largo de mucho tiempo.
La comunicación para el desarrollo abarca muchos medios y enfoques diferentes, como medios de difusión populares y agrupaciones sociales tradicionales, radios rurales para el desarrollo comunitario, videos y módulos multimediales para la capacitación, y la Internet para vincular a los investigadores, educadores, extensionistas y grupos de productores entre sí y con fuentes de información de carácter mundial.
Sea que las aldeas estén comunicadas con el mundo exterior a través de las telecomunicaciones modernas, o que aprendan lo atinente a la atención de salud a través de proverbios y cantos populares o escuchen transmisiones radiales sobre las mejores prácticas agrícolas, el proceso es siempre el mismo: personas que se comunican y aprenden juntas.
La comunicación para el desarrollo, debe contribuir a fortalecer las capacidades de los sistemas nacionales y regionales de investigación, extensión, enseñanza y comunicación, de manera que la población disponga de los conocimientos y aptitudes necesarios para mejorar su productividad, sus ingresos y sus medios de vida, y administrar de manera sostenible los recursos naturales de los que depende.
La comunicación para el desarrollo, implica también la creación de mecanismos que amplíen el acceso público a información sobre las reformas; el fortalecimiento de la capacidad de los gobiernos de escuchar a la población y negociar con las partes involucradas; el fortalecimiento de las organizaciones de base para lograr un proceso más participativo; y la realización de actividades de comunicación basadas en estudios o diagnósticos reales de las formas de vida y percepciones que de ésta tiene la población.
Al respecto, diversas investigaciones indican que los cambios en conocimiento y actitudes no necesariamente resultan en un cambio de comportamiento. Porque para generar cambios en el comportamiento, es necesario partir la lógica y las prácticas sociales de la propia población. Es decir, “descubrir” y entender las barreras para el cambio o adopción de nuevas prácticas y la lógica en el comportamiento de la población. No basta con crear conciencia en cuanto a los "beneficios"; es imprescindible entender los obstáculos que enfrenta la gente o los "costos" que ellos creen que se derivarían de tal cambio.
Sin embargo, el trabajo de la comunicación en proyectos de desarrollo, no debe pensarse únicamente a nivel local. Por ello, en la lucha contra la pobreza, debe servir a los propios gobiernos; ya sea brindando asistencia técnica en comunicación, así como las herramientas comunicacionales (entre ellas, la formulación de estrategias) necesarias para desarrollar y ejecutar de manera exitosa los proyectos y esfuerzos de reforma en beneficio de los pobres.
Gestión de la Información
El acceso a la información y su utilización eficaz pueden contribuir a las metas del desarrollo, a pesar que hay todavía algunas dudas acerca de su contribución directa a la reducción de la pobreza, y sobre su utilidad para las comunidades remotas y desfavorecidas.
Las autoridades y los administradores deben hacer frente a muchos problemas normativos y de organización relativos a la utilización eficaz de la información. Se necesitan medidas para fomentar y diseñar un contenido adecuado, para conseguir los instrumentos que hagan accesible ese contenido y para mejorar la conectividad de otros países y pueblos.
Las capacidades y conocimientos prácticos de las organizaciones, personas e instituciones deben fortalecerse, desarrollarse, movilizarse y compartirse. En este proceso, son especialmente importantes, los aspectos singulares que hacen que el desarrollo de la capacidad de gestión de la información e intercambio de conocimientos, sea distinto de las iniciativas en muchas otras esferas.
Los principios del intercambio de información y conocimientos son esenciales ahora en el sector del desarrollo para conseguir unas relaciones eficaces de asociación, colaboración y buen gobierno.
Mientras que en el pasado las ambiciones pecaban muchas veces de falta de realismo, los nuevos conceptos de gestión de la información están especialmente adaptados para fomentar relaciones entre las comunidades y organizaciones, abrir el flujo de ideas e informaciones y conseguir una mayor transparencia. Internet está ayudando a establecer relaciones más sólidas entre los socios del Norte y del Sur. Las nuevas relaciones basadas en la información suelen ser más duraderas, ya que están inspiradas en el beneficio mutuo, y lo que más interesa no es el fortalecimiento de la capacidad sino el intercambio de capacidades. Las iniciativas de gestión de la información que tratan de elaborar productos e instrumentos conjuntos con contenidos y recursos de muchos "propietarios" se ven facilitadas por las nuevas TIC. Los colaboradores en el ámbito de la información tienen sus propias responsabilidades, y pueden gestionar su propia propiedad intelectual.
Gina Gogin
18 Mayo 2007.
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